martes, 24 de agosto de 2010

REINA ISABEL DE CASTILLA

BIOGRAFÍA

Isabel de Castilla, hija de Juan II de Castilla y de su segunda mujer, Isabel de Portugal (1428-1496), nació en Madrigal de las Altas Torres (Ávila) el 22 de abril, Jueves Santo, de 1451 en el palacio que hoy ocupa del Monasterio de Nuestra Señora de Gracia. El lugar y la fecha de nacimiento han sido históricamente discutidos, toda vez que cuando nace, nadie es consciente de la importancia que esa niña iba a tener en el futuro. Madrigal era entonces una pequeña villa de realengo donde circunstancialmente residía su madre, Isabel de Aviz, y de ella recibe el nombre que entonces no era frecuente en España.

Dos años después, en Tordesillas, nacerá su hermano Alfonso. Con anterioridad, y fruto del matrimonio entre Juan II de Castilla y María de Aragón, había nacido Enrique, hermano de padre de Isabel, que ocuparía el trono en 1454 y sería conocido como Enrique IV el Impotente.

A la muerte de su padre en 1454, se retiró con su madre y su hermano Alfonso a la villa de Arévalo, donde vería los ataques de locura de su madre Isabel. Esta es una época de dificultades, incluso económicas, pues aunque su padre había dejado importantes disposiciones testamentarias en favor de su madre, de ella, el rey Enrique IV las incumple reiteradamente. En esta adversidad Isabel se fortaleció con lecturas evangélicas y libros de piedad. También le ayudó su amistad con Santa Beatriz de Silva (1424 - 1491), a la que luego ayudaría en la fundación de la Orden de las Concepcionistas Franciscanas y a la que donó los palacios de Galiana. Otros personajes importantes en este momento y en general en su vida fueron Gutiérrez de Cárdenas, su esposa Teresa Enríquez y Gonzalo Chacón.

En 1461, Isabel y su hermano Alfonso son trasladados a Segovia, lugar donde se emplazaba la Corte, por estar cercano el nacimiento de la hija de los reyes, doña Juana de Castilla. Pronto se la apodó Juana la Beltraneja, pues, según los rumores de la época, era hija de la reina, doña Juana de Portugal, y de Beltrán de la Cueva.

PROYECTO DESCUBRIDOR COLOMBINO

Por los años 1480-1482, Cristóbal Colón era un buen navegante, un hombre práctico y autodidacta, pero carecía de ciencias y saberes teóricos.Para elaborar su plan descubridor, Colón, que era más medieval que moderno, y se sentía instrumento de la Providencia, utilizó varias fuentes informativas: la Historia rerum ubique gestarum del papa Pío II; la I'mago Mundi del cardenal francés Pierre D'Ailly; y la Correspondencia y Mapa que, en 1474, el sabio florentino Paolo del Pozzo Toscanelli había hecho llegar al rey de Portugal a través de su amigo, el canónigo lisboeta Fernando Martins.
De las dos primeras obras, que eran como enciclopedias del saber del momento y que estudió muy detenidamente, como demuestran las casi 1.800 apostillas o anotaciones al margen, extrajo referencias muy concretas sobre parajes bíblicos, situados en el fin del Oriente, como el Paraíso Terrenal, los Jardines del Edén, Tarsis y Ofir, el reino de Saba, los montes de Sophora, la isla de las Amazonas, que pronto situaría en distintas zonas de las Indias, porque para él allí estaba el extremo de Asia. De Toscanelli, que seguía a Marco Polo, recogió Colón todo lo relativo al gran kan, a la tierra firme asiática y sobre todo al Cipango, isla distante 1.500 millas del Continente y famosa por su riqueza. Sin embargo, hay un punto en el que Colón discrepaba del sabio florentino: las distancias entre ambos extremos del Océano. Toscanelli asignaba al mismo 120 grados de la esfera terrestre y, aunque situaba algunas islas en el camino, la empresa resultaba muy arriesgada. Por esta razón, los portugueses, tras estudiar el plan, lo rechazaron y archivaron. Colón, sin embargo, sabía que, en el capítulo de las distancias, Toscanelli estaba equivocado: al empezar el viaje descubridor, anunció que las primeras tierras se encontrarían a 800 leguas de las islas Canarias.
Para defender su proyecto ante los expertos, tenía que entrar en mediciones sobre el grado y la esfera terrestres. Coincide con Alfragano: 1 grado = 56 millas y 2/3 por tanto, la circunferencia del ecuador era igual a 20.400 millas. Esto daría 40.000 kilómetros para la circunferencia del ecuador (prácticamente la medida real). Sin embargo, Colón achica la esfera terrestre y da al ecuador una medida de unos 30.000 kilómetros, es decir una cuarta parte menos, porque está manejando la milla itálica, de unos 1500 metros. Hacia 1483 o 1484 defendió este proyecto ante los portugueses, que lo rechazaron. De mediciones, cálculos y Toscanelli, ellos sabían más que Colón.

COLON ANTES DE 1492

Hay grandes indicios y alguna prueba razonable, como el preámbulo de las Capitulaciones, de que Colón, cuando elaboró su plan descubridor, sabía más de lo que decía. Tal convencimiento, que se extendió ya desde el principio entre los primeros pobladores y cronistas, se corresponde con el llamado
Parece que, entre los años 1477 y 1482, en que Colón no dejó de realizar frecuentes viajes a las islas Madeira, Azores y Canarias, algo trascendental, que él califica de "milagro evidentísimo", le sucedió, si hacemos caso a sus palabras: "Me abrió Nuestro Señor el entendimiento con mano palpable a que era hacedero navegar de aquí a las Indias, y me abrió la voluntad para la ejecución de ello. Y con este fuego vine a Vuestras Altezas".
Los defensores del predescubrimiento de América sostienen que ese algo trascendental, repentino y milagroso que le sucede a Colón en cualquier momento de estos años fue que alguien, con conocimiento de lo que decía, le informó de la existencia de unas tierras al otro lado del océano. Tal información aportaba detalles bastante ajustados sobre algunas islas y sus naturales, sobre ciertos parajes y, especialmente, acerca de las distancias. Ese alguien fue, según unos, un piloto portugués o castellano que al regresar de Guinea se vio impulsado por alguna tormenta hasta las Antillas. Tras un tiempo allí, regresó, se encontró con Colón, le informó y murió. Según otra teoría, la información colombina procedería, no de un europeo, sino de algún grupo indígena que en un desplazamiento por las Antillas se vio obligado a desviarse océano adentro hasta encontrarse con Colón. Ambas teorías coinciden en señalar que tal encuentro debió producirse a bastantes leguas al Oeste de las Canarias, Azores o Madeira, en una zona que por aquel entonces frecuentaba. Cristóbal Colón se sintió elegido por la Providencia para descubrir aquellas tierras, y, a partir de ahí, comenzó a elaborar su proyecto, sabiendo que la mayor dificultad que iba a tener era cómo articularlo teóricamente para defenderlo ante los mayores expertos del momento: portugueses y castellanos.

COLON Y PORTUGAL

Según cronistas contemporáneos, Colón llegó a las costas del sur de Portugal (Lagos), cerca de Sagres, tras un durísimo combate naval acaecido cerca del cabo de San Vicente, el 13 de agosto de 1476. Incendiado su barco, Colón salvó su vida agarrándose a un remo y nadando hasta la costa. Empezaba la estancia colombina en Portugal, que duró casi diez años, tan importantes y decisivos como misteriosos. Fue en el pequeño reino ibérico, y de la mano de portugueses, donde aprendió a conocer el océano, a frecuentar las rutas comerciales que iban desde Islandia a Madeira, a tomar contacto con la navegación de altura, con los vientos y corrientes atlánticos y a navegar hasta Guinea. Dicen los cronistas que Colón, una vez repuesto, marchó de Lagos a Lisboa, donde se dedicó al comercio. En 1477 viajó hasta Inglaterra e Islandia, y en 1478 se movía entre Lisboa y el archipiélago de Madeira con cargamentos de azúcar. Hacia 1480, parece que se casó con Felipa Moñiz, quien le ayudó a acreditarse y restaurarse y a moverse como vecino y cuasi natural de Portugal. De este matrimonio, nació hacia 1482 en la isla de Porto Santo, del archipiélago de Madeira, su sucesor Diego Colón.

lunes, 23 de agosto de 2010

BIOGRAFIA CRISTOBAL COLÓN

Nació en Génova en 1477, vivió en Lisboa, Portugal, donde vivió dibujando mapas y se casó con Felipa Muñiz de Perestrello, hija de Bartolomé Perestrello, un marino Italiano que estaba el servicio de Enrique "El Navegante").

De este matrimonio, nació hacia 1482, su hijo Diego Colón. Durante los años en que vivió en Portugal, concibió Colón el proyecto de navegar al occidente para llegar a las indias, proyecto que elevo la consideración del rey Juan II, solicitándole su apoyo. El soberano consulto a sus consejeros técnicos y estos lo rechazaron, no por irrealizable sino por que el país contaba con excelentes marinos y necesitaba de los servicios de un extranjero a quien nadie conocía como cosmógrafo ni como marino, y también por que Colón exigía recompensas que parecieron exorbitantes.

Ante el fracaso y también por el fallecimiento de su esposa (1484) viaja con su hijo Diego a España, albergándose en el Convento de la Rábida donde los monjes aceptan sus teorías y proyectos.

Deseaba llegar a las Indias Orientales, tierras en las que suponía encontraría grandes riquezas.

En 1486, los Reyes Católicos lo recibieron por primera vez a Colón en Alcalá de Henares (Madrid) pero una junta de expertos no aceptan sus proyectos.

En 1488 mientras esperaba la decisión de los Monarcas, conoció a Beatriz Enríquez de Arana, que le dio un hijo: Fernando Colón.

Con la ayuda de uno de los religiosos (Fray Juan Pérez), logró finalmente el apoyo de los reyes que gobernaban España: Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, los ¨Reyes Católicos¨, quienes le proveen de ayuda económica con el fin de organizar la expedición.


El 17 de abril de 1492 se firmaron las capitulaciones de Santa Fé, que concedieron a Colón el título de almirante de la expedición, virrey de la tierra que conquistaran y el diez porciento de la riquezas que pudiera traer a España.

Del Puerto de Palos (España), Cristóbal Colón parte el 3 de agosto de 1492, con tres naves: la Santa María, la Pinta y la Niña La tripulación estaba formada por ciento veinte hombres (aproximadamente).

Continuó viaje descubriendo otras islas entre las que se destacaban La Española (ocupada actualmente por Haití y Dominicana) y Juana . Regresó a España (dejando en La Española una pequeña guarnición), con el fin de contarle a los reyes que había llegado a las Indias. Cuando regresó a España tuvo un gran recibimiento por parte de los reyes.

En 1498, Colón partió por tercera vez con ocho naves, desde San Lucas de Barrameda. Descubrió la isla Trinidad, el golfo de Paria y la isla Margarita. Arribó a la desembocadura del río Orinoco y al llegar a la Española, se enteró que Santo Domingo, se había sublevado. Los enemigos de Colón, convencieron a los reyes para que lo destituyeran de su cargo. Viajó a la Española un comisionado real, Francisco de Bobadilla, quien ordenó apresar a Colón y a su hermano Diego, enviándolos de regresó a España. Los monarcas ordenaron su liberación.

Después de su ultimo y cuarto viaje, vuelve a España para morir en Valladolid en 1506, dos años después de la reina Isabel. Colón nunca acepto que había descubierto un nuevo mundo hasta el fin de sus días

Un año después de su muerte se empieza a difundir la idea de Américo Vespucio de que las tierras halladas por Colón eran un nuevo mundo y se les dio injustamente el nombre de América.

lunes, 19 de julio de 2010

CONSECUENCIAS QUE TRAJO EL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA A LARGO PLAZO

La llegada de Cristóbal Colón supuso el comienzo de la conquista de América, cuya primera campaña fue la de Cuba por Velázquez, a la que siguió la del Imperio Mexica por Cortés, la del Inca por Pizarro, etc., hasta su finalización definitiva tras los decretos de Felipe II de abolición de la conquista. A partir de aquí comenzará la llamada colonización de América, abierta por holandeses, franceses, etc., cuya diferencia radica en el hecho de no establecerse por campañas, sino por factorías de interés comercial.

El contagio de las enfermedades que los europeos llevaron consigo produjo un colapso de la población americana que produjo un gran impacto en la mortandad. Igualmente vinieron enfermedades de las Américas como la en su día temida Sífilis .

Los idiomas posteriores que se impusieron obligatoriamente fueron el idioma español y portugués en sus respectivas zonas de influencia y la religión católica paso a ser oficial; se generó una población con altos niveles de mestizaje genético y cultural entre pueblos originarios, africanos subsaharianos, y los europeos.

La principal riqueza generada por los territorios españoles y colonias portuguesas en América fue la extracción del oro y la plata. "En los primeros 150 años de conquista, 17 mil toneladas de plata y unos 200 toneladas de oro arribaron a España".

Otra importante consecuencia de la llegada de los europeos a América, fue la difusión mundial de los alimentos que habían sido desarrollados por las culturas americanas y que hoy se estima constituyen el 75% de los alimentos consumidos por la Humanidad, entre ellos el maíz, la papa (o patata como se denomina en España), la batata, la calabaza, el tomate, el chocolate, la vainilla, los ajíes, la palta (o aguacate). Otros productos importantes desarrollados en América son la goma, el tabaco, etc.

Por otro lado, los españoles primero y los europeos después llevaran consigo a América animales tan útiles como los caballos, burros, asnos y ganado, como las vacas castellanas, los bueyes, las ovejas y animales de granja como los cerdos, las gallinas / gallos, conejos... Así como ciertos árboles frutales, la cebada, la avena, el centeno y el trigo de la Península Ibérica y la caña de azúcar de la islas Canarias o Madeira, que tanto éxito tuvo en el Caribe o el mismísimo café de las colonias portuguesas en África.

La llegada de Colón a América causó también una gran expansión de la navegación y el comercio entre pueblos que se volvió mundial.

Los colonos ingleses en América terminaron organizando a partir de 1776 un nuevo tipo de sociedad a partir de conceptos novedosos como independencia, constitución, federalismo y dieron origen a los Estados Unidos que, en el siglo XX, reemplazaría a Gran Bretaña como potencia mundial dominante.

“No todo fue horror: sobre las ruinas del mundo precolombino los españoles y los portugueses levantaron una construcción histórica grandiosa que, en sus grandes trazos, todavía está en pie. Unieron a muchos pueblos que hablaban lenguas diferentes, adoraban dioses distintos, guerreaban entre ellos o se desconocían. Los unieron a través de leyes e instituciones jurídicas y políticas pero, sobre todo, por la lengua, la cultura y la religión. Sí las pérdidas fueron enormes, las ganancias han sido inmensas.
Para juzgar con equidad la obra de los españoles en México hay que subrayar que sin ellos –quiero decir: sin la religión católica y la cultura que implantaron en nuestro país- no seríamos lo que somos. Seríamos, probablemente, un conjunto de pueblos divididos por creencias, lenguas y culturas distintas.


lunes, 12 de julio de 2010

DESCUBRIMIENTO DE AMERICA

La expresión
Descubrimiento de América se usa habitualmente para referirse a la llegada a América de un grupo expedicionario español que, representando a los Reyes Católicos de Castilla, partieron desde el Puerto de Palos de la Frontera, comandados por Cristóbal Colón, y llegaron el viernes 12 de octubre de 1492 a una isla llamada Guanahani en lo que hoy es San Salvador (Bahamas). Los viajes de los portugueses a India siguiendo la costa Africana significaron un estímulo para otros navegantes europeos que creían que era posible llegar a las regiones del Asia oriental navegando hacia el oeste. Cristóbal Colón fue partidario de esta hipótesis. Apoyado por la monarquía española, organizó un viaje de exploración que lo condujo a la costa americana en 1492. Cristóbal Colón creía que había llegado al continente asiático, denominado por los europeos Indias y murió sin saber que había llegado a un continente desconocido por los europeos.
La expresión "descubrimiento de América" para referirse a la llegada de Colón al continente americano ha sido criticada por diversos sectores, culturas y estudiosos, dando lugar a un amplio y apasionado debate. En este artículo se adopta como significado del término, todos los viajes realizados por Colón a América, el encuentro de los españoles con las distintas culturas americanas que habitaban esas tierras, así como las relaciones y conflictos inmediatos entre indígenas y españoles que ese encuentro produjo.
Se trata de uno de los momentos cumbres de la historia universal porque significó el encuentro de dos mundos humanos que se habían desarrollado independientemente, sin que ninguno conociera la existencia del otro.
Las consecuencias de este encuentro entre dos mundos fueron dramáticas para los nativos americanos, llegando a producirse la muerte de millones de personas y la desaparición de culturas.